
Este taller nace con el objetivo de estimular la creatividad de nuestros alumnos y alumnas a través de proyectos artísticos que despierten su interés y su imaginación.
Cada experiencia creativa busca que el alumno se involucre activamente, de tal manera que “aprenda haciendo”.
Entendemos el proyecto creativo como una actividad intelectual, por lo que abordamos nuestros talleres como experimentos mentales a partir de recursos plásticos donde el color, la textura, los objetos y las construcciones, materiales y formas, lugares y situaciones,…serán los elementos que nos permitan llevar a cabo el desarrollo de su mundo imaginario, sus herramientas de expansión.
Dicho aprendizaje entiende la educación como una experiencia y no como un objeto, de tal manera que el conocimiento se transforma en algo nuevo que cambia a cada instante. No se trata de iniciar una actividad y darla por terminada al final de cada clase sino de hacer hincapié en el carácter provisional, inestable, paradójico y visual de la experiencia artística.
Esa idea de mutabilidad y cambio pretende educar a unos niños capaces de superar la posibles dificultades a las que se enfrenten sin miedo, y dotarles de los recursos necesarios para desarrollar un pensamiento flexible que les permita adaptarse a nuevas situaciones a partir de ideas innovadoras aportando a través del cambio un valor añadido.
Entendemos el cambio como algo bueno y fundamental para el desarrollo del individuo. Nunca estamos completos sino en crecimiento; nuestro día a día es un conjunto de fragmentos, hetereogéneos. No hay cierre sino continuidad.
La fábrica de artistas es un espacio cómodo y sencillo, acogedor, en el que nuestros alumnos pueden moverse, dialogar, comunicarse gestual y verbalmente con sus compañeros y profesores.
Como no puede ser de otra manera, en este espacio predomina lo visual, la imagen, motor tanto de este proyecto como de la sociedad en la que vivimos. La imagen está presente no solo en las obras de nuestros pequeños artistas emergentes sino también en el desarrollo de las actividades propuestas ya sea como proyección audiovisual, presentación de imágenes, revistas, cuentos ilustrados, etc.
A través de la tecnología, la educación artística se expande, se renueva, se procesa y se transforma, por lo que utilizaremos a menudo dispositivos tecnológicos que nos ayuden a potenciar los distintos objetivos propuestos en cada actividad.
Colaborar, crear y compartir, son tres acciones en las que nos apoyamos para favorecer la estimulación de la creatividad y la resolución de problemas.
Otro de los objetivos que trabajamos de manera implícita en este espacio es el fomento de una actitud y pensamiento ecológico que refuerce la conciencia mediambiental de nuestros alumnos a través de reciclaje. La mayoría de las experiencias propuestas se llevan a cabo utilizando material reutilizado o reciclado.
Porque los poderes de la creación son ilimitados, y queremos dotar a nuestros alumnos del estímulo necesario para ser los dueños de su propio mundo, ser capaces de transformar. Todo cambio surge porque hay alguien con el valor y la energía de imaginar algo nuevo.













