
Para todos/as los que formamos parte de la familia Gondomar es un motivo de alegría, de orgullo y de tener motivos para ser agradecidos con todas las personas que han hecho posible este logro, con su trabajo, perseverancia, sacrificio y la alegría en el día a día, cuando incluso acechaba la tormenta, la competencia o aquella pandemia. Son muchas las promociones que han pasado por aquí, y grato el recuerdo que guardan de su Colegio y de todas aquellos que los han acompañado en su crecimiento como personas, no solo a nivel humano y ético, sino también en su formación académica.
Nuestro Centro está basado en un proyecto educativo de vocación humanista que siempre ha personalizado la enseñanza y el aprendizaje, y que siempre ha pretendido edificarse sobre un clima de respeto a la diversidad que permitiera descubrir las necesidades de sus alumno/as, esforzándose en sacar lo mejor de todos ellos, porque es nuestra razón de ser y de estar en un municipio que en su día nos brindó esta oportunidad.

Para nosotros, lo importante seguirá siendo la persona y la educación. Esta seguirá siendo la llave que abra las puertas a lo que somos y a lo que podremos llegar a ser. Kant afirmaba que somos lo que la educación hace de nosotros, y así es, porque es la base de nuestras habilidades y competencias, valores y aspiraciones. La educación influye en nuestra percepción del mundo y de cómo nos relacionamos con él. En este camino es obvio que las familias han sido nuestros aliados, aunque en ocasiones nos tengamos que recordar que remar en la misma dirección aumenta la eficacia de nuestros objetivos con nuestros alumno/as e hijos/as. El fin que buscamos es el mismo y no lo podemos olvidar en periodos de incertidumbre.
Después de tantas leyes educativas con contenidos políticos, con sus correspondientes currículos, terminologías y modas; la Ciencia y las investigaciones más recientes nos demuestran que la calidad en los modelos educativos reside en potenciar la esencia de lo humano, del cultivo de la voluntad y de la capacidad de asombro, la curiosidad, la creatividad, la escucha, el esfuerzo y el valor de afrontar la adversidad para aprender de las derrotas y de los errores, el agradecimiento, la equidad, los idiomas, el valor de la cultura en todas sus expresiones, el pensamiento crítico, la cooperación y el compromiso con lo que pensamos, decimos y hacemos. Este es el camino que tenemos que tomar y que debemos ofrecer para que nuestros alumnos/as se conviertan en agentes del cambio en el futuro y en buenas personas. Quizás la vida no solo consista en la búsqueda de la felicidad, sino en encontrar cada uno un sentido y propósito a nuestra existencia, seguir aprendiendo porque eso es vivir y está inscrito en nuestra propia naturaleza como humanos.
D. Javier Rodríguez Toro
Director del Colegio Gondomar
