Para nosotros las escuelas de Padres son un espacio donde distintos agentes implicados en la educación pueden compartir preocupaciones e inquietudes para adquirir distintas herramientas y metodologías que les ayuden a poder acompañar mucho mejor a sus hijos/as y nuestros alumnos/as. En estos encuentros participan los miembros del Departamento de Orientación, profesores, nuestras familias, así como distintos profesionales del ámbito sanitario.
El acudir a estas sesiones es algo positivo para todos porque genera vínculos socioafectivos. El aprendizaje de los padres repercute positivamente en el conocimiento del entorno físico-emocional, social y pedagógico en el que se están desarrollando sus hijos/as y ofrece también la posibilidad de adquirir diferentes herramientas para actuar y mejorar el clima de relación en casa.
Por otro lado, participar en las escuelas de Padres facilita el tema de la prevención y fomenta la relación activa entre la familia y la escuela, la creación de relaciones saludables, la seguridad, y la autoestima de todas las personas.
A lo largo del curso se pueden ofrecer distintos talleres, convivencias, charlas, actividades, recursos, cinefórum, etc., para tratar diferentes cuestiones como por ejemplo: la crianza, los miedos, los límites, los cambios de la adolescencia, los trastornos alimenticios, la gestión emocional, las redes, el acoso, la soledad, etc.













